Las calles de Puerto Rico se encuentran en una lucha constante donde el vehículo y el peatón gritan, reclamando sus necesidades. Si bien, el vehículo en esta isla es una necesidad, producto de la planificación y construcción primordialmente suburbana, es necesario repensar nuestras vías si deseamos vivir en armonía. Contradictoriamente, durante la misma época moderna donde han sido depuradas las formas y simplificado los elementos decorativos, hemos aumentado y complicado los requerimientos para el diseño de vías de transportación. Sorprendentemente, la consigna Less is More nunca fue aplicada a la condición urbana. Las consecuencias de hacerlo, asombrarían con sus efectos positivos.