Lo vi compartiendo a lo lejos. Me había apresurado a llegar antes de la hora acordada para poder tomar anotaciones importantes en la agenda y lograr ver un poco el ambiente a esa hora de la tarde. Me senté frente a una mesita afuera y —de vez en cuando— lo observaba riéndose y charlando. Luego supe que la reunión se trataba sobre su próximo trabajo. Continuar Leyendo