
Ante una nutrida audiencia compuesta por arquitectos, interioristas y profesionales del diseño, el 2025 acoge con éxito la celebración de la primera Cumbre de Neuroarquitectura y Bienestar De Puerto Rico, en el Teatro Raúl Julia, del Museo de Arte de Puerto Rico, uniéndose a la tendencia global de cumbres homónimas celebradas en otros países, tales como Argentina, Estados Unidos y España.

Esta naciente disciplina, que apenas comienza a descollar en la isla, utiliza los descubrimientos de neuro tecnologías, tales como la imagen por resonancia magnética funcional (fMRI); la electroencefalografía (EEG); la magnetoencefalografía (MEG), entre otras, para entender cómo los profesionales de la arquitectura contribuyen al bienestar humano a través del diseño.

El esperado día del evento, las anfitrionas y organizadoras de la actividad, la diseñadora Connie Duprey y la arquitecta Luisa Fernanda Escobar, acogieron con entusiasmo a un público que esperaba, desde temprano, el comienzo de una prometedora jornada. A modo de preámbulo, las también fundadoras del estudio de diseño Duar lab design expresaron su agradecimiento y dieron la bienvenida oficial a los conferenciantes, compuesto por un grupo de expertos provenientes de Puerto Rico, México y Canadá.

Abierto a todo público, el programa, compuesto por tres conferencias magistrales y un conversatorio, proponía un novedosos enfoque multidisciplinario dirigido profesionales y estudiantes pertenecientes a todas las ramas del diseño.
Los conferenciantes, seleccionados por el mérito de su trayectoria profesional, fueron el Dr. Héctor Bravo-Rivera (neurocientífico del comportamiento), el Dr. Christian Bravo-Rivera (neurobiólogo), Isabel Rosas (arquitecta y autora) y German Charum Sánchez (diseñador de productos digitales e industriales).

Las títulos de las conferencias, que sugerían la complejidad de cada tema, fueron: “La Arquitectura de Nuestros Interiores: Cómo la Biología de la Percepción y la Memoria Construyen Nuestra Realidad”; “La Textura: Una Experiencia que Deja Huella”; y “Espacios Para el Bienestar”. Con una perspectiva global, e incorporando expertos versados en múltiples materias, el currículo logró reunir las temáticas y enfoques principales que despuntan en esta joven y ecléctica disciplina, con un especial énfasis en la capacidad de los espacios para fomentar el bienestar humano.

Los doctores Bravo-Rivera, dos hermanos puertorriqueños que se han destacado en el campo de la neurociencia , iniciaron el ciclo de conferencias. “El funcionamiento del cerebro”, “la percepción del espacio”, y “las formas en que la biología humana interactúa con la arquitectura” fueron los temas del primer conferenciante. “Durante mi participación quise invitar a los arquitectos a interactuar más con nuestra disciplina para que traten de entender mejor cómo la creación y el diseño de sus espacios afectan nuestro cerebro”, explicó el Dr. Héctor Bravo, quien aclaró que su intención era “despertar curiosidades” en el público, pero que el material de su presentación ameritaba “un curso completo”.

Por otro lado, el Dr. Christian Bravo-Rivera, quien presentó en la primera ponencia junto a su hermano, añadió que su intención fue “ayudar al público a entender mejor por qué es tan importante la arquitectura desde el punto de vista biológico y, a la vez, ayudar al arquitecto a que entienda mejor al consumidor y a las personas que se benefician de su profesión”.
Después del protagonismo de las ciencias duras, la arquitecta, coach y conferenciante Isabel Rosas tomó la palabra en el auditorio, introduciendo un enfoque humanista, que contrastó con la primera presentación del evento. Natural de México, y graduada de la Universidad Autónoma Metropolitana, La Arq. Rosas expuso la importancia de incorporar un enfoque crítico en la práctica del diseño, y subrayó la manera en la arquitectura, con los retos y problemas inherentes a su disciplina, se beneficia al reconceptualizar sus fundamentos.
Citando a los filósofos Walter Benjamín, Edgar Morin, y a los fundadores de la Teoría de la Gestalt, Rosas ahondó en las perspectivas que la abstracción y el “pensamiento complejo” contribuyen al desarrollo de la neuroarquitectura. “La Teoría de la Gestalt nos dice que las superficies tienen la capacidad de producir un complejo proceso mental que condiciona nuestra memoria futura. Las texturas imprimen unas huellas mnémicas que siguen transmitiendo a cada nueva generación”, resumió la Arq. Rosas en entrevista con 90 Grados.

“El rol del arquitecto apenas comienza cuando entrega la obra; pues el usuario que habita el espacio es quien ha de juzgar el valor de su trabajo. Es decir, la recepción estética viene de quien habita el espacio. Y es ahí que podrá saber si, en realidad, el diseño responde a las necesidades específicas de cada usuario o al capricho momentáneo de un diseñador”, puntualizó.

Previo al conversatorio final, la última ponencia la lideró Germán Charum-Sanchez, quien fue profesor de diseño en la Universidad Piloto de Colombia, y que, en la actulidad, ejerce como desarrollador de productos digitales, en Ontario, Canadá. Durante su intervención, Charum-Sanchez enfatizó la importancia de fomentar la salud física y psicológica del paciente que recibe tratamientos médicos, en hospitales, clínicas y centro de cuidado, en cada paso de los procesos de diseño. “El espacio juega un papel fundamental en la experiencia y proceso de recuperación de los pacientes. Diseñar espacios más centrados en el usuario es un reto que debe asumirse para potenciar los recursos, mejorar los servicios y disminuir el impacto que conlleva una enfermedad o tratamiento médico”, puntualizó acerca de su participación en la cumbre.
Al final de las ponencias, líderes en la industria de la arquitectura, el interiorismo y la construcción en Puerto Rico tuvieron la oportunidad de compartir sus ideas en un foro abierto, centrado en la convergencia entre el diseño y la neurociencia. Los invitados especiales, el Dr. Héctor Bravo-Rivera, el Dr. Christian Bravo-Rivera, la Arq. Isabel Rosas y el diseñador German Charum Sánchez contestaron las preguntas del público y resumieron los puntos más importantes de sus ponencias. Al finalizar la cumbre, los panelistas, honrados por la calidez del público, agradecieron la acogida de los presentes, y se mostraron satisfechos por haber contribuido a la enseñanza de la neuroarquitectura en Puerto Rico.
La Genésis De La Cumbre
La inauguración y coordinación del evento fue iniciativa de la diseñadora de interiores Connie Duprey y la arquitecta Luisa Fernanda Escobar, fundadoras de la firma de diseño de interiores Duar design Lab.
“Nuestro interés es brindar recursos de educación sobre esta disciplina para ampliar los conocimientos en neuroarquitectura y difundir la importancia de concientizar sobre los efectos que tiene el diseño en el bienestar de las personas. La unión de la psicología, la salud, la neurociencia, la arquitectura, el diseño y la tecnología nos permitirá establecer una base sólida para el bienestar común, promoviendo el desarrollo y la calidad de vida de nuestra comunidad”, explicaron las diseñadoras.
“Todo el mundo está bien contento con la convención, y mucha gente nos está pidiendo que organicemos más eventos de este tipo. Gracias a esta primera edición, la voz se ha regado, y los que no pudieron asistir nos preguntan cuándo es la fecha de la próxima cumbre. Muchos colegas me han comentado que no quieren perderse la próxima edición. Y los que sí tuvieron la oportunidad de asistir, me han dicho que la convención quedó buenísima”, señaló la diseñadora Connie Duprey, en entrevista telefónica con 90 Grados.

“La neuroarquitectura está en auge en toda Europa, Estados Unidos y en Latinoamérica. Su enfoque está bien presente en la práctica de los diseñadores y los arquitectos de otros países. Inicialmente, esperamos unos cuantos años a ver si alguien tomaba la iniciativa de convocar una cumbre sobre el tema, pero, como no se daba ningún evento, nosotras decidimos tomar la iniciativa. No queríamos que Puerto Rico se quedara enajenado de un tema tan importante para los profesionales del diseño”, relató Duprey.

Respecto a la convocatoria para una segunda cumbre, Duprey anticipó que ya están coordinando las fechas y el contenido de la próxima edición, pero también anticipó que quieren “hacer un evento más corto, que dure hasta el mediodía, para no tener que esperar un año completo a volver a tocar un tema tan importante para la comunidad del diseño”.













































































