Restauración de la Iglesia San José - Imagen Suministrada

Exceso de edificios “históricos” limita la revitalización urbana

Ante la gran cantidad de edificaciones en desuso, clasificadas a menudo como históricas, el arquitecto Jorge Rigau explicó cómo su saturación afecta el proceso de restauración y revitalización arquitectónica en Puerto Rico.

A raíz de su experiencia en la restauración de la Iglesia San José, visibilizó los efectos de clausura y dio recomendaciones sobre cómo conservar las estructuras.

¿Qué es un edificio histórico?

“Histórico es todo porque el tiempo no se detiene…Esa noción de histórica la tenemos que anteponer a lo que es significativo históricamente”, dijo Rigau en entrevista con 90 Grados.

Restauración de la Iglesia San José – Imagen Suministrada


“Yo encuentro que la noción de histórico la tenemos que atemperar. ¿Tu sabes por qué? Porque, ¿se trata de un edificio que pueda hablarle a los que vienen más adelante?”, se cuestionó. Explicó que algunas cosas caducan, mientras otras no.

Tomemos como ejemplo la Ciudad del Melao Melao.

“Vega Baja tiene unos cuantos edificios históricos particulares, pero pretender que todo es histórico realmente limita el crecimiento de la ciudades. Yo creo que la noción de zona histórica , n retrospectiva, congeló las ciudades. No ha habido el desarrollo económico suficiente para que estos centros enteros se restauren y tampoco hay razón para eso”, dijo Rigau.

Restauración de la Iglesia San José

A diferencia de algunas edificaciones, “San José tiene valor histórico, valor monumental y valor emocional. Pero esas son capas que se le añaden -y por supuesto- tiene valor nostálgico”, destacó Rigau sobre la Iglesia en Viejo San Juan recién restaurada a su cargo.

Actualmente, el monumento construido en 1532, se considera el segundo más antiguo de las Américas, seguido por La Catedral de Santo Domingo en República Dominicana.

Estuvo cerrada por casi 20 años desde que presentó riesgo de colapso en los años 90.

La clave para la conservación arquitectónica

La clausura de los edificios es una de las razones que afecta el proceso reparativo. El arquitecto confirmó que cuanto más tiempo permanece cerrado un edificio, más cuesta su restauración. Mientras más se deterioran, menos oportunidad tienen de recuperarse, frenando el progreso de revitalización urbana.

En la isla, el exceso de edificios abandonados imposibilita atenderlos rigurosamente. En ciudades como Río Piedras, por ejemplo, un 44% de las edificaciones estan en desuso actualmente, según el Censo.


Los efectos de clausura se reflejaron en el tiempo de restauración de San José que tardó unos 20 años con un costo de $11 millones.

Restauración de la Iglesia San José – Imagen Suministrada


Incluso, en el 2013, el Fondo Nacional para la Conservación Histórica agregó a la iglesia a la lista de 11 Sitios Históricos de Estados Unidos con Mayor Peligro de Desaparecer.

“En San José, cuando hubo miedo al colapso se decidió cerrarla. Al cerrarla, para protegerla, hubo que cerrar las ventanas para evitar que entren animales…Lo que crearon fue un foco de humedad y hongo porque la falta de aire y el desuso de por sí de una propiedad ya le afecta” , explicó Rigau. Para evitar que se afecte un edificio clausurado temporalmente, es necesario inspeccionar y ventilar periódicamente, añadió.

Aunque el tiempo de clausura afectó el proceso de restauración, no fue la única razón por la que se alargó el proceso. Sorprendentemente, no existen registros de planos antiguos ni documentación de las restauraciones anteriores.

Para Rigau, otra de las claves para conservar las obras arquitectónicas es dejar registro. “Para mi ha sido bien importante dejar record porque fue bien decepcionante (en el caso de San José)…uno quiere saber por qué se hizo como se hizo”, dijo sobre el reto que enfrentó su equipo al no tener idea de lo que podrían encontrar.

Contrario a las restauraciones anteriores, el equipo documentó todo con dibujos y minutas en cada reunión, que se dieron fielmente todas las semanas por veinte años.

¿Cómo se restura?

Como parte del trabajo se decidió quitar la capa de cemento que tenía la iglesia tanto por fuera y por dentro. La ventaja fue que al quitarle la piedra del edificio vieron las venas, e intervenciones que se habían hecho. “Al ver esas paredes, nos dio cursos de acción”, expresó el arquitecto.

Al descubrir las capas, se plantearon como meta recoger, en el proyecto final, el legado de las distintas generaciones que influyeron en la iglesia .


Restauras para el presente y para el futuro. O sea, antes que restaurar para el pasado” explicó y añadió que mucha personas no lo entienden porque “la gente entiende que restaurarlo es ponerlo como estaba, devolverlo como era. Ahí yo me distancio”, dijo.

Aunque no siempre difiere de reflejar la exactitud de las cosas, en este caso hubiera sido casi imposible.

Le podría interesar: Revive el arte mediante la restauración


Al final de cuentas, siempre hay alguien que debe decidir qué se restaura, cómo y porqué.

Entonces, ¿Quién decide lo que vamos a salvar?

Restauración de la Iglesia San José – Imagen Suministrada

Para el arquitecto es cuestión de establecer prioridades, particularmente sobre los beneficios que tiene ante su entorno.

Destacó países como España, que cuentan con proyectos que incentivan a sus ciudadanos a restaurar sus propiedades como el Plan de Rehabilitación y Regeneración Urbana, implementada en el 2021.

Aunque en el 2002 se aprobó la Ley para la Revitalización de los Centros Urbanos, la cual permitía la revitalización de los centros urbanos y ofrecía incentivos y exenciones contributivas, esta se derogó por la Ley 40-2020.

“Hace falta repensar las zonas históricas y plantear el cómo de la revitalización de las zonas urbanas”, concluyó Rigau.


Historia Anterior

Edox: El campeón de la relojería acuática

Próxima Historia

Findit: La nueva herramienta para encontrar tu próximo hogar

Recientes de Arquitectura