
El Museo de Arte de Puerto Rico presenta El lugar de la morada, exposición de la reconocida artista puertorriqueña Edra Soto. La muestra, abierta al público desde el viernes, 1 de mayo de 2026 en la Galería Helen Ann French, forma parte de Regresos / Homeward Bound, serie iniciada en 2023 que reúne en el Museo a artistas puertorriqueños contemporáneos de la diáspora.
Radicada en Chicago desde hace más de tres décadas, Soto ha construido una destacada trayectoria internacional mediante una práctica artística que explora la memoria, la arquitectura popular y las complejidades de la experiencia diaspórica puertorriqueña. Su obra, profundamente vinculada a los lenguajes visuales del Caribe, examina los espacios domésticos y los elementos arquitectónicos de las comunidades trabajadoras como portadores de historia, identidad y resistencia cultural.
Según la artista, su trabajo “rastrea el valor íntimo de la arquitectura residencial de la clase trabajadora, destacando sus motivos decorativos como símbolos de memoria y resiliencia”. A través de instalaciones, intervenciones arquitectónicas y exploraciones archivísticas, Soto propone una lectura crítica y afectiva de un patrimonio frecuentemente desplazado de las narrativas oficiales.
Desde la distancia y la cercanía, la artista ha desarrollado una reflexión sostenida sobre Puerto Rico y su diáspora. Su relación con comunidades puertorriqueñas en Chicago, junto a sus constantes vínculos con la Isla, alimenta una práctica que conecta la memoria personal con las experiencias colectivas de desplazamiento, pertenencia y herencia cultural. “Trabajo en la intersección entre el lenguaje arquitectónico y la práctica social, fomentando conversaciones sobre estructuras históricas, identidad diaspórica, memoria y pérdida. Ampliando mi fusión de intervenciones arquitectónicas, interacciones interpersonales y exploración de archivos, este nuevo proyecto utiliza las abstracciones geométricas de los motivos residenciales puertorriqueños para revelar recuerdos personales entrelazados y un humanismo secular”, expresa Soto.
Sobre la propuesta, el curador Juan Carlos López Quintero señala: “Su trabajo nos invita a mirar a través de esa geometría fractal —que tiene sus raíces en África, como bien lo demuestran los historiadores de la arquitectura, y que borda con gracia las viviendas populares mediante barandas, muros de ladrillo, rejas y quiebrasoles— para así adentrarnos, literalmente, en el imaginario colectivo de un pueblo”.
La exposición incluye además obras de las artistas Nora Maité Nieves, Ada del Pilar Ortiz, Marisol Ruiz y Natalia Sánchez, invitadas por Soto para ampliar el diálogo en torno a la arquitectura, el paisaje urbano y las múltiples formas de habitar y recordar el espacio. Sus propuestas conforman una conversación coral sobre memoria, comunidad y territorio dentro del arte puertorriqueño contemporáneo.
“La presentación de El lugar de la morada reafirma el compromiso del Museo con artistas cuya obra expande las conversaciones sobre identidad, historia y experiencia puertorriqueña dentro y fuera de la Isla. La práctica de Edra Soto propone nuevas maneras de mirar nuestra arquitectura cotidiana y reconocer en ella una memoria colectiva profundamente viva”, expresó la Dra. María Cristina Gaztambide, Directora Ejecutiva del Museo.
Con esta exposición, el Museo continúa fortaleciendo los vínculos entre Puerto Rico y su diáspora artística, mientras impulsa proyectos que amplían la mirada sobre el arte puertorriqueño contemporáneo y sus múltiples territorios culturales.












