El libro «NoicazilabolG» busca financiamiento en GoFundMe

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Autor puertorriqueño busca apoyo para publicar su más reciente proyecto

A continuación, se presenta una sinopis del libro NoicazilabolG. Mediante la plataforma GoFundMe, el autor Ernesto “Tito” Chévere solicita la colaboración para los procesos de diagramación, arte gráfica, impresión y someter a festivales. 

El mundo en el que vivimos está cada día más globalizado. Situaciones que ocurren en un lugar del mundo lejano al nuestro tienen la capacidad de tocarnos como nunca antes en la historia. El principio de las ciudades-Estado, que predominaba en el panorama internacional en tiempos pasados, se ha ido poco a poco sustituyendo por el de “aldea global”. En este caso, cabe preguntarse si la globalización va poco a poco creando una “aldea global”, ¿quién –o quiénes–  impone, o al menos propone, los principios por los cuales se rigen las políticas globales? ¿Quién gobierna y, sobre todo, cómo se gobierna esta gran aldea global de la cual se es parte? 

Históricamente ha sido el Estado, o grupo de Estados con mayor poder –militar y económico–, quien ha conseguido este dominio de la política global y lo estamos viviendo actualmente. El orden mundial de turno está siendo dirigido desde Washington, a través de un programa político-económico de corte capitalista y neoliberal, con mayor fuerza luego del fin de la Guerra Fría. Al ser EE. UU. y sus aliados políticos e ideológicos quienes han contado con un poder global superior a otros Estados, han tenido también mayor capacidad para dominar los procesos que impulsan la globalización. Por lo tanto, la ampliación de la aldea global ha conducido a que la economía mundial pase a ser capitalista y que el modelo político que le precede sea neoliberal. 

De igual modo, el poder de este grupo de Estados se ha afianzado globalmente por medio de discursos tan vinculantes a sus poblaciones, que los principios que les caracterizan –políticos, económicos, sociales, culturales, idiosincráticos, etcétera– han pasado a entenderse como normas orgánicas e incuestionables para resto de los Estados del mundo. Existen sociedades que han intentado resistir a este empuje, pero con poca o ninguna capacidad de resistencia. Incluso, aquellas sociedades que han logrado enfrentarse decididamente al orden global actual cuentan con un poder de respuesta menor, con lo que no han logrado ni convertirse ellos mismos en dirigentes del orden global ni tampoco neutralizarlo. Ante esta situación, ¿qué ocurre con aquellos rincones de la humanidad que no desean formar parte del orden global de turno? 

Actualmente, el posicionamiento de la sociedad internacional ante el llamado Nuevo Orden Mundial (NOM), que se ha venido forjando desde el fin de la Guerra Fría, muestra variados signos de polarización. Es mucho lo que se debate entre defensores y adversarios del actual sistema global en cuanto a su legitimidad, niveles de democracia o, incluso, al rumbo que debe tomar el mundo luego de la Gran Recesión de 2008 y las consecuencias de ese rumbo para la política local e internacional. Mientras los defensores del modelo global actual se plantean posibilidades para reajustar y mantener el sistema ante la crisis y las consecuencias que ésta ha traído al tablero, los adversarios han visto este momento de inflexión económica como determinante para desarrollar resistencias al mismo, a manera de detener, incluso revertir su impacto en las sociedades. 

Ahora bien, para poder incidir en el panorama global hay que ser un actor internacional con dicha capacidad, y quienes históricamente la han tenido han sido los Estados y el capital. A pesar de que entre los adversarios del NOM existen algunos Estados, este grupo está compuesto fundamentalmente por individuos y organizaciones con poco o ningún capital, a diferencia de los defensores. Además, los adversarios del NOM están menos organizados y no cuentan con las estructuras institucionales –nacionales y supranacionales– que privilegian al sector de los defensores. 

Entonces, los individuos y las organizaciones adversarias del NOM que quieran entrar en el juego político global deben utilizar las mismas estructuras institucionales de poder existentes para participar en él, y éstas difícilmente pueden ser utilizadas contra el mismo sistema que las crea. Éstos quedan a expensas de lo que determinen quienes ostentan el poder político con poca o ninguna participación. En estos casos, ¿qué pueden hacer los adversarios del NOM para enfrentar el orden global actual dentro y fuera de algún Estado, y más allá de las instituciones establecidas, y lograr articular alguna respuesta política que tenga la capacidad de incidir tanto en sus espacios locales y nacionales como en el sistema global? Es precisamente esta interrogante el que da paso a este proyecto.

Desde el análisis del NOM, su estructura y su actual crisis, pasando por las posiciones y las propuestas que presentan sus defensores para mantenerlo y sus adversarios para transformarlo, se pretende arrojar alguna luz sobre la nubosa perspectiva de futuro que se vislumbra en el panorama internacional, así como la capacidad de incidencia que puedan tener la totalidad de los contendientes en el juego.

 

El autor de este escrito es Ernesto “Tito” Chévere. Si desea colaborar con la publicación del libro, acceda a www.gofundme.com/libro-diagramacionarteimpresionfestivales.