Magia e ilusiones ópticas en Bala Perdida Club

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Escondido, en el subsuelo del madrileño Barrio de las Letras, hoy punto de encuentro y centro neurálgico del ambiente de la ciudad, en las dependencias subterráneas de un restaurado palacete del siglo XIX donde se encuentra el Hotel Axel Madrid, nos encontramos, como si se tratara de una cueva, con dos naves abovedadas de ladrillo. Es en este lugar provocador y secreto, donde Bala Perdida Club se encuentra.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Tiene como premisas de diseño por un lado la singularidad del espacio, dos naves abovedadas subterráneas de ladrillo visto, y, por otro lado, el enunciado, un club nocturno que tuviera la versatilidad de funcionar como snackería y como coctelería, donde fuera posible la mutación rápida, donde la escena cambiara rápidamente para poder pasar de una atmosfera cálida a una oscura.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Esta necesidad de transformación y esa cierta atmósfera clandestina le hizo pensar a los diseñadores de El Equipo Creativo en este lugar como un espacio cercano a lo mitológico y lo fantástico, en el que no se podía obviar la magia y las ilusiones ópticas.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

El aspecto clave del proyecto fue el uso de dos elementos protagonistas. Por un lado, en los extremos de cada una de las naves longitudinales se colocaran dos espejos enfrentados. Esto produce un efecto óptico conocido como “espejo infinito”.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Al enfrentar en paralelo estas dos superficies espejadas el reflejo de uno en el otro hace que este reflejo, la imagen de la bóveda, se convierta en algo infinito y por lo tanto la bóveda se multiplica infinitas veces y se convierte en un túnel sin fin.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Otro punto a destacar es la luz y el color, que se convierten en el hilo conductor del proyecto.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

En el eje de la bóveda se resuelve una lámpara longitudinal de tiras de Led Digital Dinámico, encastados entre plafones suspendidos de absorbente acústico, quedando integrados dentro del diseño de la lámpara y cambian de color y velocidad según sus diferentes programas dinámicos para adaptarse a las diferentes escenas del local.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Por otro lado, la barra también representa un hito dentro del diseño y la iluminación puesto que representa una lámpara vertical de tiras led RGB, en color anaranjado como base y soporte del resto de colores que se le quedan por encima y dependen de la lámpara del techo.

Bala Perdida Club. Diseño: El Equipo Creativo. Foto: Adrià Goula

Con estos dos elementos, las dos naves del Bala Perdida, se adaptan al ambiente en cada momento, más relajado en sus rincones reservados con sofás corridos, y mucho más desmelenado y alocado de pie al ritmo de la música y la luz.

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