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No hay persona entrevistada que abandone la oportunidad de comentarme sobre cómo el huracán María -en septiembre de 2017- alteró su arte, su manera de comprenderse y, claro, de entenderse como pieza dentro del marco vital de nuestra nación. Son múltiples y diversas las plataformas que han recogido la experiencia de la devastación y posterior resurgimiento -aún en proceso- en un propósito de asentarnos la identidad. 

En todo caso y en este apartado, Nuestra insurrección energética: Una marcha por el sol -documental producido por Rhett Lee García Figueroa (Tranki… Films) y codirigido junto a Roberto Rivera Sánchez- posibilita una lectura revolucionaria en cuanto a la presentación de un derrocamiento de un “orden” harto conocido por su ineficacia. Ciertamente, este proyecto audiovisual -con la producción ejecutiva de Arturo Massol-Deyá, director asociado de Casa Pueblo– nos habla pertinente, dos años después, cuando nuestra sociedad se ve constantemente agraviada por las nefastas decisiones de quienes ostentan cargos políticos.

Rhett Lee García Figueroa, productor y codirector del documental Nuestra insurrección energética. Foto suministrada

Dicho filme, que cuenta con intervenciones de seres clave en Casa Pueblo, en Adjuntas, y en el establecimiento de sistemas de energía solar allí, presenta además sencillas indicaciones educativas – a cargo del ingeniero y profesor Dr. Gerson Beauchamp- para promover que todos y cada uno tomemos en consideración dirigirnos hacia la energía solar. 

Por su parte, Alexis Massol -director de Casa Pueblo-, quien hizo una afirmación poderosísima durante la película: “Resistimos como ha resistido Puerto Rico por sus últimos 120 años”, expuso que esta energía renovable ha estado presente en Casa Pueblo desde 1999. Con una importantísima colaboración de la diáspora, este proyecto de autogestión comunitaria (como se denomina en su perfil histórico) logró distribuir miles de lámparas solares, instalar neveras que funcionan mediante la energía solar, al igual que placas solares, en todo Adjuntas, incluso en los campos más remotos. Colaboradores como Braulio Castillo y Julio Rosario (peritos electricistas) -quienes manifiestan sus sentires en el proceso- reafirman esa “comunidad solidaria” que se menciona en la cinta. Sin duda, la meta es propiciar que el cambio sea permanente y que abarque a todo el archipiélago.

El Centro de Apoyo Mutuo, en Caguas, gestiona diversas iniciativas dedicadas a la solidaridad y la justicia social. Foto suministrada

Nuestra insurrección energética: Una marcha por el sol -que se presentó en septiembre durante la celebración del segundo aniversario del Centro de Apoyo Mutuo, en Caguas (CAM)– es una propuesta de duración de 35 minutos que alcanza con impecable claridad atraernos no solo hacia la hazaña sensible de Casa Pueblo sino a la emotividad tierna de los compueblanos que experimentaron alivio con las ayudas recibidas. Las imágenes de las sonrisas, las espectaculares vistas aéreas, las figuras de ciudadanos de Adjuntas mirando a la cámara desde sus casas de zinc y madera o desde el colmado del pueblo, convierten al documental en esencial memoria colectiva, desde una humanidad que se agradece infinito.

El Huerto Feliz -proyecto comunitario de Urbe Apie, en Caguas- es testimonio de la entrega amorosa del colectivo hacia el pueblo. Foto obtenida con autorización de su página en Facebook.

Y como todo lo bueno se une, el CAM -que aportó su espacio para dicha presentación- festejaba dos años de ser guarida de iniciativas amorosas destinadas a acciones sociales, de educación y desarrollo como: la cocina colectiva y la distribución de suministros, ser espacio para encuentros de salud y arte, y el Cine CAM, por ejemplo. Asimismo, el CAM, como el centro cultural Urbe Apie, se encaminan a la creación de un sistema de apoyo energético. Para la fecha de la actividad, El Huerto Feliz -un proyecto comunitario de sustentabilidad alimentaria desde Urbe Apie– estaba amenazado de ser declarado “estorbo público” por el municipio de Caguas. Pero el tesón y la poderosa entrega a las causas justas de todo el colectivo lograron que se “archivara” dicho procedimiento.

En fin, podría escribir páginas y páginas sobre aquella noche de septiembre en la que sentada en un sofá “rescatado” del Cine CAM también me reafirmé boricua. 

Agradecida infinito a todo el equipo encargado de la realización del documental Nuestra insurrección energética: Una marcha por el sol, a Casa Pueblo, al Centro de Apoyo Mutuo, en Caguas, y a Urbe Apie. 

Acceda a:

https://www.facebook.com/Tranki-Inc-661458580537574/

https://www.facebook.com/casapueblo/?ref=br_rs

https://www.facebook.com/Centro-de-Apoyo-Mutuo-2033558466880656/

https://www.facebook.com/huertofelizcaguas/

https://www.facebook.com/urbeapie/ 

 

Imagen de portada: Este documental expone con maestría la inmensa e incesante labor de Casa Pueblo, en Adjuntas, particularmente, en este caso, en el desarrollo de sistemas de energía solar. Foto suministrada

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