La escenografía y ambientación de una boda en Kuwait se inspira en las obras de Broadway

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Trabajado desde un punto de vista arquitectónico que integra la forma espacial y la función social, la producción se diseñó desde cero, con cada elemento hecho a la medida para crear un ambiente único y de sumersión.

El más reciente evento, que forma parte de una serie de espectáculos, diseñado y producido por Designlab Experience (DLE) de Dubai, se llevó a cabo el pasado mes de octubre en Kuwait. El punto de partida creativo para la producción — una boda privada — fue el ambiente y energía de un show de Broadway, en donde los invitados se sentían parte de los participantes. Esto determinó la puesta en escena del evento ‘en la ronda’, con el kosha (dais) de la novia en el centro, que también sirvió como un escenario para el entretenimiento, y se entrelazó perfectamente en el programa de la noche. 

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

Como todas las producciones de DLE, el evento fue concebido y desarrollado desde cero — este caso no fue la excepción, puesto que el lugar del evento fue construido sobre un lote baldío de arena que tuvo que nivelarse antes de comenzar la obra.

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

Cada elemento — desde la cristalería, los muebles, las telas, y las luminarias hasta los chocolates para después de la cena y el vestuario de los bailarines — fue especialmente diseñado y hecho a la medida. Para lograr su visión artística, DLE escogió especialistas de distintos países, incluyendo diseñadores de iluminación de Gran Bretaña, artistas de cristal de la República Checa, diseñadores de floristería y catering de Australia, expertos en construcción de Francia y un artista de instalaciones de Corea.

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

La escala del evento exigía que se trabajara como un proyecto de arquitectura que integrara la forma espacial y la función social. Primero, la estructura exterior se construyó, con muros de 6 metros de altura y una cúpula central que se alza a 11 metros en la cúspide. Anidada dentro de ella, el espacio para el evento de 39,000 pies cuadrados se construyó en una planta circular definida por una estructura arquitectónica compuesta de pilares que aumentaban de diámetro con la altura, curveando hacia afuera hasta la cima para crear una red de eslabones arriba. Cada una de las costillas era formada por esferas facetas para imitar la forma de la cúpula. Graduadas en tamaño con precisión milimétrica, estas geosferas tenían un acabado perlado colocadas en espaciadores dorados.

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

Estos pilares cónicos tenían el efecto de aumentar el espacio y hacerlo más íntimo, dándole a los invitados vistas ininterrumpidas de la novia y el entretenimiento desde cualquier punto, mientras que los fomentaba a moverse libremente y socializar a lo largo del evento.

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

De camino al espacio principal estaba el lounge de entrada en donde el artista coreano Jee Young Lee creó una instalación comisionada por DLE que marcó la pauta para la noche.

Diseño: Design Lab Experience. Foto: Roberto Conte

El equipo creativo de DLE escogió una paleta de colores de rosa-melocotón, grises suaves y toques de dorado semi-matte, todo ajustado desde la luz hasta la oscuridad. Los colores crearon un ambiente etéreo — rico y glamoroso, suficiente para realzar pero no para opacar la presencia de la novia.

La atención al detalle se extendió tras bastidores, con todos los servicios colocados en una serie de estructuras satélite ubicadas para optimizar el tráfico y el servicio. Aunque escondido de la vista de los invitados por setos altos, tomaron la forma de cúpulas geodésicas haciendo eco de los techos de la estructura principal.

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