Arte para el reencuentro: Nelson “Nel” Figueroa conversa sobre poder entenderse

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Cuánto se ha escrito sobre el arte. Es un concepto que nunca jamás tendrá su fecha de expiración. Circunstancia dada por su condición nacida con el ser y — por lo tanto — su complejidad para alcanzar el consenso. De modo que intento no perderme en la “clasificación simplificadora”. Me parece que a él tampoco le entusiasma mucho adjudicar etiquetas. 

Aun cuando su estilo pictórico pudiera estar dentro de la neofiguración y el neoexpresionismo — como el artista comentó —, acaso valdría la pena repasar otros asuntos que finalmente terminan ligándose. Su cabeza estaba envuelta en una gorra muy personal; decía: “Nel-Oleum. Stop Rust!”. Luego de escucharle por un poco más de una hora, me convencí — en mi subjetividad — de que el modo imperativo de la oración (algo así como: “Detén la corrosión”) se relaciona tanto con su arte como con su forma de comprender la existencia. Podría afirmarse que un tema no puede separarse del otro.

Título: Encuentros (composición de cotorras y busto en un espacio cerrado). Medio: Pigmentos secos, pintura en aerosol. Medidas:12×16. Año: 2019. Imagen suministrada

En lo absoluto me imaginaba que la conversación abordaría — casi por completo — lo filosófico. Desde su residencia en Ponce, Nelson Nel Figueroa decidió «ser puertorriqueño y artista» en el espacio-ciudad que le provee la costa sur. Consciente de que «el arte no tiene que ocurrir en un solo sitio» — refiriéndose a la importancia de la descentralización del arte —, él realiza un oficio muy introspectivo que — a mi entender — roza el necesario límite del pensamiento existencial.

Pinta todos los días en un tipo de radicalización de lo que es hacer y ser arte. Convencido de que a su obra lo permea lo caribeño, en cuanto a la potencia del color y la simbología que trabaja, reconoció a su vez que en la consideración de lo sencillo también puede haber sofisticación. Elementos como el sarcasmo y la broma aparecen en sus piezas, colmadas también de personajes andróginos que resaltan la ambigüedad. Ahora, trabaja en lo que llamó «esculturas grotescas».

Título: Colono con pollo. Medio: Pigmentos secos, pintura en aerosol sobre lienzo. Medidas: 20×16. Año: 2019. Imagen suministrada

Graduado de la Escuela de Artes Plásticas, y con un Bachillerato en Trabajo Social, concentración en Sicología, Nel confirmó que «el museo es la escuela» y que «hay que devolverle la magia a la pintura». A través del óleo — narró —, logra una cualidad que destacó: «La coloración siempre está cambiante, como la vida». Y él lo sabe de primera mano. El paso del huracán María se llevó consigo su taller de arte. Lo mencionó, pero no hizo énfasis en eso; creo que algo tiene que ver con el comentario: «aprendí el desprendimiento». Sus colegas y amigos parecen identificar su espíritu. El pasado mes de junio el Instituto de SubCultura, ubicado en la calle Cerra, en Santurce, realizó “Camaradas: Arte en Solidaridad”. Más de sesenta artistas plásticos — nacionales e internacionales — donaron obras y toda la recaudación por la venta de las mismas se destinarían a la reconstrucción del taller de Nel.

Título: Bodega. Medio: Pigmentos secos, pintura en aerosol sobre lienzo. Medidas: 12×12. Año: 2019. Imagen suministrada

Imagino la posibilidad de que — a esta hora en la que escribo — Nel se perfuma con el agua Florida antes de iniciar su proceso pictórico (me contó su ritual), luciendo su pantalla de una cruz pequeña y su tatuaje de la perseverancia de Saturno, y se va desprendiendo del ego — al que considera hay que destruir. Intenta reencontrarse en la magia, en los significados esotéricos, convencido de que «lo que no tengo, no lo necesito». 

 

Nota de la contadora: La utilización frecuente de palabras como “creo” y “me parece” son parte de las enseñanzas indirectas de Nel, para quien es importante reafirmar en todo momento que tal o cual son sus perspectivas y no la realidad. 

Acceda a: @nelowizard, en Instagram 

 

Imagen de portada: Título: Table Talk. Medio: Pigmentos secos, acrílico y pintura en aerosol sobre lienzo. Medidas: 11×14. Año: 2019. Imagen suministrada