La casa introvertida: Creando intimidad al sur de Francia

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En una villa al sur de Francia, diseñada por Artelabo, el proyecto de la Villa Tranquille se encuentra en un contexto muy particular.

Cuando todo parece ser caótico a nuestro alrededor, la tendencia es a volverse hacia sí mismo. Es adentro donde se encuentra entonces el silencio y la paz que se busca. Este es el concepto de la Villa Tranquila.

Localizada en un lote pequeño, la residencia tiene el cobertizo de un viñedo en operaciones al oeste, el estacionamiento de un vecino al este, rodeado por su camino de acceso y la calle principal al sur. Orientada hacia el norte, está sujeta a un régimen de vientos predominantes. No obstante, disfruta de unas excepcionales vistas al valle.

Foto: Marie-Caroline Lucat

El proyecto tuvo como objetivo crear las condiciones para la intimidad, una casa introvertida, escondida de la vista de los demás y que mirara hacia el paisaje.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Su arquitectura es simple, regular y de composición sistemática. El proyecto se basó en una retícula de tres metros de ancho por cuatro metros de profundidad. Dos unidades del espacio corresponden al volumen construido y el tercero conforma el espacio exterior.

Foto: Marie-Caroline Lucat

La geometría general de la casa se basa en una secuencia repetida de cuatro volúmenes inscritos en un patrón regular dentro de un muro periferal que organiza cuatro patios interiores dentro de la casa. Su forma, con dos techos inclinados, evocan una casa pequeña.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Por un lado, la expresión de la obra se refiere directamente a la cuestión de la domesticidad y el hábitat tradicional individual, así como los medios constructivos para emplearlo, típico del sur de Francia — mampostería, yeso, tejas — lo que crea un enlace contextual, cultural y paisajista entre la construcción y su terreno.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Por el otro lado, su juego de composición y falta de aperturas laterales, lo hace un objeto arquitectónico peculiar.

Foto: Marie-Caroline Lucat
Foto: Marie-Caroline Lucat

Un marco fijo grande abre la morada hacia el paisaje.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Su marcado contraste entre la apariencia externa opaca y cerrada y la intensidad de la luz provista por los patios interiores le da fuerza al espacio interior. Todas las habitaciones abren a uno, dos o tres patios interiores y al panorama a través de un solo sistema de puertas de cristal alineadas. El mismo revestido de piso se usó en todo el proyecto, lo que crea confusión entre los espacios de la casa y los de los patios interiores — que son en realidad verdaderas salas de estar y extensiones de los espacios interiores — permitiendo estar adentro mientras se está afuera.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Algunas cosas hacen tangible el estilo de vida mediterráneo: una retícula de acero con motivos recordativos de moucharabieh, una entrada que abre a un patio interior, un acabado muy blanco que refleja la luz y el calor del verano.

Foto: Marie-Caroline Lucat

Con su gran brillantez en todas las temporadas, es una imagen animada en el paisaje, o con sus cambiantes cielos, la residencia ofrece un ambiente de vivienda sereno, poético e íntimo.

Foto: Marie-Caroline Lucat

La Villa Tranquila, creando su contexto, su forma de vida, muestra por medios muy simples las posibilidades que ofrece su arquitectura.

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